El área de alrededor de los ojos es muy sensible y propenso a la formación de arrugas, más comúnmente llamadas patas de gallo que son formadas por el paso de los años, las gesticulaciones y agentes externos como el sol y el humo de cigarrillo, etc.
Con el paso del tiempo, disminuyen los mecanismos de defensa de nuestro organismo contra los agentes tanto internos como externos; y esto provoca la aparición de daños cutáneos; entre ellos las arrugas.