
Todas las personas transpiramos cuando hace demasiado calor, cuando hacemos ejercicios, ante una situación de nervios, de temor o vergüenza, sin embargo hay quienes padecen grandes dificultades ya que poseen una sudoración excesiva.
El sistema nervioso autónomo es el encargado de regular la temperatura de nuestro cuerpo y el exceso de calor es eliminado a través de las glándulas sudoríparas. Todos tenemos entre 2 y 4 millones de glándulas sudoríparas que se tornan totalmente activas a partir de la pubertad, la cantidad de sudoración variará en cada persona de acuerdo a la cantidad de glándulas que tenga.
Como hemos mencionado anteriormente es normal sudar cuando hace calor, al realizar ejercicios o ante situaciones de temor, enojo o vergüenza, sin embargo cuando la sudoración se hace excesiva y de manera impredecible, nos encontramos ante un caso de hiperhidrosis.
La hiperhidrosis ocurre cuando las glándulas sudoríparas se encuentran demasiado activas y la sudoración está presente en todo momento, esta situación causa molestias significativas a quienes la padecen, tanto a nivel físico como emocional.
Hablamos de trastornos físicos y emocionales porque cuando la sudoración excesiva se hace presente, las personas suelen incomodarse, ponerse nerviosas y en casos extremos causa aislamiento, ya que prefieren no salir para evitar pasar situaciones incómodas.
Existen 2 tipos de hiperhidrosis: la hiperhidrosis primaria es aquella que afecta manos, pies y axilas y la hiperhidrosis secundaria es causada por alguna afección médica y puede presentarse en todo el cuerpo o en zonas localizadas.
La hiperhidrosis suele hacerse presente desde la adolescencia y afecta a gran cantidad de personas, especialmente en la zona de las axilas y las manos. Por lo general esta sudoración no está acompañada por mal olor, ya que quienes la padecen suelen asearse continuamente.
Si la sudoración es excesiva e inexplicable, si es acompañada por presión o dolor en el pecho, si nota pérdida de peso o si la sudoración aumenta durante el sueño, es necesario realizar una consulta médica ya que alguno de ellos pueden ser síntomas de alguna enfermedad como hipertiroidismo, diabetes, etc.
Si usted presenta sudoración en exceso, lo importante es recurrir a un especialista ya que hay varios tratamientos para resolver el problema o al menos aliviar los síntomas. Los tratamientos van desde el uso de antitranspirantes fuertes, medicamentos y iontoforesis, hasta botox o simpatectomía torácica endoscópica (STE).
Para finalizar daremos algunos consejos a tener en cuenta para quienes padezcan de sudoración excesiva:
- Evite los tejidos sintéticos y opte por utilizar ropa de algodón.
- Use medias y zapatos porosos para dejar “respirar” los pies y cámbieselos con frecuencia.
- Dúchese una o dos veces al día.
- Evite el consumo de café, alcohol y picantes, ya que pueden aumentar la sudoración.
- Si posee mucha sudoración axilar, mantenga sus axilas afeitadas.
- Consuma abundante agua.